
Inmediatamente pidió que nos tomemos de las manos haciendo un círculo en el centro del templo y empezamos a orar. Expusimos a Dios nuestra causa, le imploramos que llueva y ordenamos a toda huested de maldad que esté afectando la cosecha que se retire. Luego de decir el ¨amén¨, y soltándonos de las manos, una ancianita exclamó ¨…y gracias Dios por la lluvia de esta tarde. Amén.¨.Nuevamente nos saludamos y nos retiramos hasta la próxima visita.
Había que recorrer 30 kilometros de tierra hasta la ruta principal. En ese recorrido el cielo comenzó a cambiar su fisonomía. Pequeñas nubes comenzaron a cubrir el cielo y a relampaguear.
La cosecha de ese año no sólo les alcanzó para cubrir los gastos, sino que muchos cancelaron las deudas de los anteriores.
Jamás voy a olvidar , mirando por el vidrio trasero, como la lluvia caía , curiosamente, sólo sobre el pueblo y sus campos, como si una mano gigante los estuviera regando en detalle.
Y una vez mas, ¨…gracias Dios por la lluvia de esta tarde!!¨
Salmos 135
5. Porque yo sé que Dios es grande, Y el Señor nuestro, mayor que todos los dioses.
6. Todo lo que Él quiere, lo hace, En los cielos y en la tierra, en los mares y en todos los abismos.
7. Hace subir las nubes de los extremos de la tierra; Hace los relámpagos para la lluvia; Saca de sus depósitos los vientos.
Mateo 7:7
Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
Juan 15:7
Si estuviereis en mí, y mis palabras estuvieren en vosotros, pedid todo lo que quisiereis, y os será hecho.
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