Historia de la iglesia de guaynabo Puerto Rico

Las primeras adventistas en testificar por Cristo en la ciudad de Guaynabo fueron las hermanas Isabel Marrero y otra de apellido Grajales. Desde el 1964 varios laicos de las iglesias de Santurce y Río Piedras se unieron para celebrar servicios en la casa de la hermana Julia Serrano. Para principios de 1965 pastoreaba el distrito de Río Piedras el Pr. Pedro De Jesús, quien había bautizado en marzo de 1964 al hermano Ernesto Cruz y a su esposa Ana Torres. El pastor De Jesús le solicitó al hermano Cruz que viniera a dirigir el nuevo grupo que se estaba formando en Guaynabo. También se unieron los hermanos Gerardo Morales y su esposa Esther, y Gonzalo Silva y su esposa María Figueroa.

La obra siguió creciendo y se trasladaron a una marquesina en la calle Tapia. Se establecieron como Grupo organizado en marzo y fue organizado como Iglesia el 3 de julio de 1965 con el Pr. Eloy Pérez con 33 miembros. De ahí Dios tocó el corazón de la hermana Julia Serrano, quien donó generosamente un solar con una casita en Maineé, Guaynabo. La escritura de compra-venta está fechada el 10 de febrero de 1969 de un solar de 360 mc.

El Pr. Eloy Pérez estuvo durante la construcción del Templo de Mainé. En ese tiempo fue necesario reunirse en otro lugar que fue facilitado por Paquito Pollock en la calle Gautier #12 en la Urb. Villa Borinquen. Luego llega el Pr. Luis Robles y tuvo la visión de buscar un lugar mucho más amplio, ya que el grupo crecía y Guaynabo era un pueblo próspero.

La actual propiedad de la calle Acuarela 23 se adquirió el 23 de febrero de 1976 por valor de $67,581.00. El templo actual se inició en 1994 y se concluyó en 1998. Todos los hermanos, de una manera y otra se involucraron activamente junto a los hermanos Pollock, Morales, De Castro y esposa, y muchos más. Todos, como si fueran uno, para iniciar una obra que produciría frutos para el Señor.

Es agradable recordar al Hno. Morales, quien ideó la campaña de la ofrenda “el chavito”. Se juntaban y al final se envolvían y se llevaban al banco para la construcción del templo. Luego, finalmente, todos contribuyeron a pagar el préstamo último que les ayudó a terminar todo. Así fue como la casa en la Urb. Muñoz Rivera fue habilitada tomando la fachada y forma de iglesia, pero….no fue únicamente un lugar o espacio cementado, sino un grupo viviente lleno de fuerza espiritual que se entregaron verdaderamente en la obra de Dios y que dieron todos sus esfuerzos físicos, mezclando cemento y piedra, así como donando sus bienes, dineroy ahorros, pero más que nada se unieron como un solo cuerpo.

Así fue que de 20 miembros pasó a 33, luego a 75 y siguieron creciendo hasta 137. Actualmente Guaynabo cuenta con 143 miembros y sigue creciendo, preparando a un pueblo que está esperando la pronta venida de nuestro Dios. ¡Amen! ¡Así sea!

El lema de nuestro 40mo. aniversario fue “Pronto llegaremos”.

Leave a Reply