Comentario Leccion de escuela sabatica (2009-II) Leccion 4


LA VIDA

“Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” Juan 10:10

INTRODUCCION

¿Qué es la vida? Para Aristóteles la vida es  “aquello por lo cual un ser se nutre, crece y perece por sí mismo” Por otro lado según el Diccionario  de  la  Real Academia Española define vida como “fuerza o actividad interna sustancial, mediante la que obra el ser que la posee”.

Veamos algunos conceptos, para la filosofía es una actividad natural inmanente autoperfectiva, desde el punto de vista fisiológico un organismo vivo es aquel, compuesto por materia orgánica, capaz de llevar a cabo funciones tales como comer, metabolizar, excretar, respirar, moverse, crecer, reproducirse y responder a estímulos externos. Una definición metabólica nos dice que la vida es un sistema vivo es un objeto con una frontera definida que continuamente intercambia sustancias con el medio circundante sin alterarse. La Bioquímica expresa que todo organismo vivo contiene información hereditaria reproducible codificada en los ácidos nucleicos los cuales controlan el metabolismo celular a través de unas moléculas (proteínas) llamadas enzimas que catalizan o inhiben las diferentes reacciones biológicas. Para la Genética la vida es todo sistema capaz de evolucionar por selección natural. Finalmente según la Termodinámica la vida son sistemas vivos que forman regiones localizadas donde se produce un continuo incremento de orden sin intervención externa.

¿Por qué es tan problemático definir la vida? Ante todo, la vida no es una cosa palpable que se pueda tocar o ver bajo el microscopio. Cuando nace un ser viviente, éste no adquiere vida por sí mismo, sino que hereda vida, es un ser dependiente de un ser externo. A esto hay que añadir que la vida no es solo física, sino energía para lo cual no existe ciencia que pueda explicarla.

A continuación veremos desde la perspectiva bíblica ¿Qué es la vida? ¿De dónde proviene la vida? y ¿Qué áreas abarca la vida del hombre?

I.            LA VIDA ES JESUS

Hay la teoría del desarrollo evolutivo sin Dios para la existencia humana. Otros alegan que hubo una participación divina en el lento proceso de millones de años, durante los cuales las formas “sencillas” de la vida aparecieron de alguna manera y, posteriormente, se desarrollaron para producir organismos más complejos, incluyendo a los humanos. Sin embargo, esta teoría está basada en suposiciones de millones de años que no pueden ser pasados por el microscopio científico

El enfoque creacionista es mucho más lógico y coherente que la improbable teoría de que la vida humana ocurrió por azar del Big Crunch (implosión) o el Big Bang (explosión).

1.         Jesús Creador

La Biblia afirma que la vida hace referencia a Dios como el autor de la vida: La vida es el soplo de Dios (Génesis 2:7) que, cuando lo retira viene la muerte. La entrada del pecado hizo que la vida sea pasajera, (1 Corintios 15:19; 1 Timoteo 4:8; Filipenses 1:20). Solo en Cristo se manifiesta en sentido pleno la vida

“Yo soy la resurrección y la vida” Juan 11:25

“Os infundiré mi espíritu y viviréis” Ezequiel 37:14

“Yo he venido para que tengáis vida” Juan 10:10

“El que cree en mí aunque esté muerto vivirá” Juan 11:25

2.         Jesús Vida Abundante

Jesús ha venido para dar al hombre vida en forma abundante, La “vida abundante” no es una combinación de buena salud, buena presencia, educación satisfactoria y buenos ingresos. La vida “abundante” es la clase de vida que tiene sentido. Es una vida llena de paz interior. Su felicidad no depende principalmente de las circunstancias externas o materiales. Es una vida que está conectada con la Fuente de la vida: Jesús.

II.            LA VIDA ABARCA EL AREA FÍSICA

Dios le dio al hombre un cuerpo físico, lo hizo en el momento de la creación.

“Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente” Génesis 2:7

“Dios formó al hombre”

Se presentan importantes detalles adicionales en cuanto a la creación de Adán. Se nos permite atisbar, por así decirlo, dentro del taller de Dios y observar su mano que realiza el misterioso acto de la creación. La palabra “formar”, yatsar, implica el acto de moldear y dar una forma correspondiente en diseño y apariencia con el plan divino. Se usa esta palabra al describir la actividad del alfarero (Isa. 49: 5, etc.), del orfebre que confecciona ídolos (Isa. 44: 10; Hab. 2: 18) y de Dios que forma varias cosas, la luz entre otras (Isa. 45: 7), el ojo humano (Sal. 94: 9), el corazón (Sal. 33: 15) y las estaciones (Sal. 74: 17).

“Del polvo de la tierra”

La ciencia confirma que el hombre está compuesto de materiales derivados del suelo, los elementos de la tierra. La descomposición del cuerpo humano después de la muerte, da testimonio del mismo hecho. Los principales elementos que constituyen el cuerpo humano son oxígeno, carbono, hidrógeno y nitrógeno. Existen muchos otros en proporciones menores. Cuán cierto es que el hombre fue hecho “del polvo de la tierra” y también que volverá “a la tierra” de donde fue tomado (Ecl. 12: 7).

“Aliento de vida”

“Aliento”, neshamah. Proveniente de la Fuente de toda vida, el principio vitalizador entró en el cuerpo inerte de Adán. El instrumento por el cual la chispa de vida fue transferida a su cuerpo se dice que es el “aliento” de Dios. El mismo pensamiento aparece en Job 33: 4:”El soplo [neshamah] del Omnipotente me dio vida”. Impartido al hombre, el “aliento” es equivalente a su vida; es la vida misma (Isa. 2: 22). En la muerte, “no quedó en él aliento [neshamah, vida]” (1 Rey. 17: 17). Este “aliento de vida” en el hombre no difiere en nada del “aliento de vida” de los animales, pues todos reciben su vida de Dios 235 (Gén 7: 22; Ecl. 3: 19). Por lo tanto, no puede ser ni la mente ni la inteligencia.

“Un ser viviente”

Cuando a la forma inerte del hombre se le comunicó este divino “aliento” de vida, neshamah, el hombre se convirtió en un “ser” viviente, néfesh. La palabra néfesh tiene una diversidad de significados: (1) aliento (Job 41: 21), (2) vida (1 Rey. 17: 21; 2 Sam. 18: 13, etc.), (3) corazón, como sede de los sentimientos (Gén. 34: 3; Cant. 1: 7; etc.), (4) ser viviente (o persona) (Gén. 12: 5; 36: 6; Lev. 4: 2, etc.), y (5) para hacer resaltar un pronombre personal (Sal. 3: 2; 1 Sam. 18: 1; etc.). Nótese que la néfesh es hecha por Dios (Jer. 38: 16) y puede morir (Juec. 16: 30), ser muerta (Núm. 31: 19), ser devorada (metafóricamente) (Eze. 22: 25), ser redimida (Sal. 34: 22) y ser convertida (Sal. 19: 7). Ninguno de estos casos se aplica al espíritu, rúaj, lo que indica claramente la gran diferencia entre los dos términos. Por lo expuesto se ve que la traducción “alma” dada a néfesh en la versión Reina-Valera, antes de su revisión de 1960, no es apropiada si se quiere referir a la expresión comúnmente usada “alma inmortal”. Aunque sea popular, este concepto es completamente ajeno a la Biblia. Cuando “alma” se considera como un sinónimo de “ser”, tenemos el significado de néfesh en este texto.

1.         Hay que Cuidar

Hay abundantes evidencias en la Biblia de que Dios está interesado en nuestro bienestar físico. Él manifestó su cuidado por el pueblo de Israel una y otra vez. Le dio numerosas instrucciones acerca de una comida saludable e higiene pública. Le dio maná en el desierto. Cuidó a Elías cuando había hambre en la tierra.

Cuidar nuestro cuerpo está íntimamente relacionado con el concepto bíblico de la persona humana.

“Cada órgano del cuerpo tiene su función y nuestro Creador ha prometido mantenerlos en condición saludable si obedecemos las leyes que rigen nuestra naturaleza física, que son tan divinas en su origen como los Diez Mandamientos. El ser humano ha sido maravillosamente hecho porque Jehová inscribió su ley con su propia mano en cada parte del cuerpo. Muchos que están enfermos podrían estar sanos si estuvieran dispuestos a colaborar con Dios rindiéndole su espíritu, alma y cuerpo para que él los controle. Para tener salud debemos mantenernos en armonía con las leyes divinas. El corazón puro y las manos limpias llevan al contentamiento mental y a la salud en general.” (The Medical Missionary, octubre 1, 1893)

 

III.            LA VIDA ABARCA EL AREA ESPIRITUAL

1.         Hay que crecer

La vida nueva del seguidor de Jesús, que se ha vuelto de una vida de servicio propio a una vida de compromiso con el Reino, estará caracterizada por el crecimiento. La persona que recién ha nacido espiritualmente necesita alimentarse con la clase correcta de alimento espiritual y debe madurar gradualmente.

“Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo…” 2 Pedro 3:18

 “Creced”

El tiempo del verbo implica “continuad creciendo”. Los lectores de Pedro ya habían progresado mucho en su conducta, pero no debían quedar satisfechos; debían continuar su crecimiento espiritual (Mat. 5: 48; Efe. 4: 13-15; 1 Ped. 2: 2).

El crecimiento es la característica del verdadero hijo de Dios, como lo es de todos los seres vivientes, pues ha encontrado una nueva vida en Cristo Jesús. Su meta es tener un carácter que se asemeje al carácter perfecto de su Señor y una mente que pueda pensar a semejanza de Cristo.

Aspira a crecer “en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo”. El cristiano puede anticipar en esta vida y en la de más allá un crecimiento ilimitado en carácter y en la comprensión de la voluntad y de los caminos de Dios. Siempre habrá profundidades ilimitadas de pensamiento y espíritu que él podrá sondear, nuevas alturas que escalar, nuevas puertas de aventura y oportunidad que abrir.

Como Pedro ya lo hizo notar (1 Ped. 2:2) los “niños” cristianos “recién nacidos” crece alimentándose con “la leche espiritual no adulterada” de la Palabra. Pero finalmente llega el tiempo cuando no deben seguir subsistiendo con una dieta que consista principalmente de “leche” espiritual sino aprende a participar de “alimento sólido” (ver com. Heb. 5:11-14; 6:1-2).

“Gracia”

Gr. járis (ver com. Juan 1: 14; Rom. 1:7; 3:24; 1 Cor. 1:3). La gracia es una de las esferas en las que debe crecer el cristiano; debe llegar a estar aún más firmemente establecido en una experiencia personal de la gracia bondadosa de Cristo.

“Conocimiento”

Gr. gnÇsis (ver com. 1 Cor. 1:5; 12:8). Pedro se refiere a un conocimiento particular, el conocimiento que hace que su poseedor se relacione plenamente con la persona, la misión, la obra y el poder de Jesucristo. Este es un conocimiento que puede y debe crecer. El cristiano debiera crecer cada día en la comprensión de la misión de su Maestro para el mundo y para él mismo. En cuanto al comprensivo título que aquí se da a Cristo, cf. com. Mat. 1: 1, 21; Luc. 2:11; cf. Fil. 3:20; 1 Tim. 1:1; Tito 1:4; 2 Ped. 1:1,11.

IV.            LA VIDA ABARCA EL AREA SOCIAL

Las relaciones activas son la esencia de la vida humana. La vida de familia fue un modelo diseñado por Dios para la felicidad humana. La Biblia repetidamente subraya el enorme valor de la amistad genuina y las bendiciones de pertenecer a una comunidad más amplia.

1.         Hay que compartir

Nuestro círculo social involucra a los creyentes de la iglesia y aquellos que están fuera de ella, el propósito es que al relacionarnos con otras personas fuera de la iglesia tendremos la oportunidad para testificar. En muchas partes del mundo la evangelización por la amistad es el método que tiene mayor éxito en el crecimiento de la iglesia.

“Si los creyentes se asocian con los incrédulos con el propósito de ganarlos para Cristo, serán testigos de Cristo, y después de haber cumplido su misión se retirarán para respirar en una atmósfera más pura y santa. Se acercarán a Dios, y enviarán fervientes peticiones a Cristo en favor de sus amigos y compañeros, sabiendo que él puede salvar hasta el máximo a todos los que se acercan a Dios mediante él” Nuestra elevada vocación pág. 302.

CONCLUSION

La vida “abundante”, o “plena”, que se encuentra en Jesucristo. Es una vida vivida en forma responsable, que atiende nuestra vida física, también es una vida de relaciones, pues Dios diseñó a los seres humanos para vivir en comunidad con otros. Es una vida totalmente renovada en Jesús, una vida que será transformada por la gracia de Dios y que crecerá en ella.

Alfredo Padilla Chávez

Pastor IASD Puente Piedra “A”

Colaboración comentario: Pr Antonio Cabello

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3 comentarios

  1. gracias por mandarnos comentarios de la leccion , es de mucha ayuda para nosotros

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  2. estudia mamita haber si sales del suburbio de tus costumbres

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  3. Muchas gracias por incluir esta vez el comentario de leccion. Ya lo extrañaba. Dios les continue bendiciendo.

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