Comentario leccion de escuela sabatica (2009-IV) Leccion 2


EL PUEBLO SE PREPARA

“Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma” (3 Juan 2).

INTRODUCCION

Según la OMS en el 2007 hubo 9 millones de muertes infantiles, el número actual de personas que viven con el VIH es de 33 millones. Se estima que 1200 millones de personas están afectadas por diversas enfermedades tropicales desatendidas. La prevalencia mundial de la lepra a principios de 2008 era de 212 802 casos notificados, hoy es más.

Cada año, unas 5000 mujeres son asesinadas por miembros de su familia en defensa de su honor en todo el mundo. En el mundo una de cada cinco mujeres y uno de cada 10 hombres refieren haber sufrido abusos sexuales en su infancia.

En medio de todo esto hay una bomba silenciosa e ilógica que mantiene al mundo al borde del colapso. Esta bomba estalla en el seno de la familia, ha conquistado al hombre sin ningún miramiento, sin pedir permiso; se lanza contra todos los estratos sociales y políticos. Ha hecho fracasar gobernantes, ricos, pobres. Es un gran cínico que se señala asimismo como la mejor solución a los problemas familiares: El divorcio.

El propósito de la lección de hoy es mostrar las instrucciones que dio Dios a su pueblo para que viva feliz y en paz.

I. INSTRUCCIONES DE SALUD

Durante la vida de Israel en el desierto, Dios quería ver prosperar espiritual y físicamente a su pueblo, y le dio leyes y restricciones diseñadas para protegerlo de las enfermedades. Fue nómada en el desierto con sus ganados, muy lejos de la civilización más cercana. Sus vidas estaban propensas a las epidemias. Enfermedades a tener en cuenta:

“Manda a los hijos de Israel que echen del campamento a todo leproso, y a todos los que padecen flujo de semen, y a todo contaminado con muerto” Núm. 5:2

a. Infecciones de la piel

Toda enfermedad de la piel era de cuidado y se le diagnosticaba que su enfermedad era lepra era excluida. La palabra “lepra” se deriva de un vocablo que significa “derribar de un golpe”, “azotar”. La lepra era pues un “azote”. Se consideraba que la lepra era la más terrible de todas las calamidades. Se creía que era un castigo directo de Dios por los pecados cometidos. Cualquiera que sufriese de ella fuera príncipe o campesino era excluido de la sociedad y considerado merecedor de poca simpatía y compasión; era un paria entre los hombres. Núm. 12: 10-15), Giezi (2 Rey. 5: 27) y Uzías (2 Crón. 26: 16-21).

Era excluido del santuario, ya no podía asistir a ningún tipo de reunión. Cuando se le acercaba otro ser humano, debía cubrirse la boca y gritar: “Inmundo, inmundo”. Si entraba en alguna casa, ésta también quedaba “inmunda”. Cualquiera que lo tocara, corría igual suerte.

b. Flujo con sangre

La palabra hebrea zab, traducida “flujo de semen”, “flujo seminal” (BJ), no es lo suficientemente específica como para traducirse en esta forma. Significa más bien “flujo” en general, pudiéndose incluir el flujo normal de ciertas funciones fisiológicas, como también el flujo anormal de alguna enfermedad, tanto en la mujer como en el hombre. Por el contexto puede referirse a flujos patológicos.

c. Contaminados con muertos

El manejo de cuerpos en descomposición, el calor del desierto, podría difundir enfermedades epidémicas en el campamento.

Las tres clases aquí especificadas tenían ciertas cosas en común: (1) la duración de la inmundicia- siete días después de la eliminación de la causa- y (2) el concepto de que los inmundos eran un medio para contaminar a otros que se ponían en contacto con ellos.

II. INSTRUCCIONES SOCIALES

Frente a las injusticias del hombre por el hombre la ley de Dios era el cerco que los protegía de su autodestrucción. Proveía la equidad, tomaba en cuenta las necesidades de hombres y mujeres, ciudadanos e inmigrantes, pobres y ricos, jóvenes y ancianos.

a. Injusticia

“aquella persona confesará el pecado que cometió, y compensará enteramente el daño, y añadirá sobre ello la quinta parte, y lo dará a aquel contra quien pecó” Núm 5:6

“compensará”

Dios prescribe para cada uno una sanción equitativa. En primer lugar, debe haber confesión, luego restitución. La restitución es parte vital del programa que Dios señala al hombre que desea estar libre de la culpa del pecado. No basta la convicción del pecado; no basta el pesar por el pecado; no basta la confesión. Estos son todos pasos deseables hacia el reino, pero no son suficientes. Deben ir acompañados de un arrepentimiento tan profundo y completo, que el alma no descanse hasta que se haya hecho todo lo posible por rectificar los errores cometidos. Incluirá la restitución y los intereses de lo que ha sido robado. Los frutos dignos de arrepentimiento que Juan el Bautista enseñaba a sus oidores incluían la restitución (Mat. 3: 8).

“daño”

Comprende las transacciones comerciales dudosas, declaración fraudulenta de valores, el engaño intencional y aprovechamiento a expensas de los pobres o desafortunados. Se incluyen los cobros exorbitantes de todo tipo, el interés excesivo en los préstamos, el trabajo falto de honradez realizado a cambio de salarios percibidos. Este proceder de personas que se jactan de su viveza en los negocios y que aún reciben la aprobación y alabanza de otros por su habilidad comercial, no es aprobado por el cielo (Hab. 2: 6).

III. INSTRUCCIONES MATRIMONIALES

a. Infidelidad

“Si un hombre cometiere adulterio con la mujer de su prójimo, el adúltero y la adúltera indefectiblemente serán muertos” Lev. 20:10.

“serán muertos”

Dios quería enfatizar cuán seriamente tomaba la infidelidad matrimonial, que es la mayor amenaza a la estabilidad de la familia y por ende de una nación. Por raro que esto nos parezca hoy, podemos notar cuán importante es el voto del matrimonio a los ojos de Dios. Solo Dios sabe cuánto dolor, sufrimiento y daños ha causado la infidelidad matrimonial de uno u otro en la pareja. Es una tragedia que, en tantas sociedades, los votos matrimoniales parezcan tener tanta santidad como un apretón de manos. La infidelidad matrimonial afecta especialmente a los hijos: consecuencias financieras, ejemplo de inmoralidad, autoimagen psicológica quebrada que lleva a una baja autoestima, inestabilidad emocional.

CONCLUSION (SALIDA)

a. Retro alimentación (Recapitulación)

Dios quiere que su pueblo sea feliz y esté en paz. La integridad física, social y espiritual se obtiene por una obediencia a sus leyes para la vida, por relaciones bondadosas con el cónyuge y los vecinos, y por una consagración diaria a la voluntad del Padre.

b. Aplicación

Los nazareos no usaban productos procedentes de las viñas, porque estas representaban una vida “establecida”, y ellos procuraban “algo mejor”. ¿Nosotros los cristianos somos “peregrinos” o “granjeros arraigados”, mientras están sobre la tierra?

c. Tarea (Extensión)

¿Qué podemos hacer, como familia, para alivianar nuestra carga terrenal a fin de poder alcanzar nuestra meta celestial? ¿Cómo podemos invertir hoy en nuestro hogar celestial?

1. Participa de los seminarios de “Enriquecimiento espiritual” (I: “40 madrugadas con Jesús”, II: “Principios de Salud”). Solicita a tu pastor ahora mismo.

2. Propicia momentos (gestos y palabras de afecto, pedir perdón por algún error cometido) para alimentar el amor en la familia: con tu pareja, tus hijos, padres; esta semana tienes una linda oportunidad para hacerlo. El sábado te pediremos que nos cuentes como te fue vivir esta linda experiencia.

Alfredo Padilla Chávez

Pastor IASD Puente Piedra “A”

Escríbenos a: apadilla88@hotmail.com

LIMA PERÚ

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