Comenatario leccion de escuela sabatica (2010-IV) leccion 3


ANA: APRENDER A SER ALGUIEN

“Y Ana oró y dijo: Mi corazón se regocija en Jehová, mi poder se exalta en Jehová; mi boca se ensanchó sobre mis enemigos, por cuanto me alegré en tu salvación. No hay santo como Jehová; porque no hay ninguno fuera de ti, y no hay refugio como el Dios nuestro” 1 Sam. 2:1, 2

Vivimos en un mundo donde hay inseguridad en sus calles. Sin embargo muchas veces la “casa” es más peligrosa que la calle. “Se sabe que muchas de las mujeres emprendedoras, parlamentarias, mujeres abogados, médicos, periodistas y académicos han tenido que vivir doble vidas -aplaudidas en público y abusadas en privado-” Declaración de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay (08/03/2010)

La violencia contra la mujer nunca es aceptable, nunca es tolerable, la seguridad ciudadana empieza en casa.

El propósito de la lección es saber que aunque vivimos en un mundo con injusticias diversas, Dios quiere ayudarnos y puede reconstruir nuestra vida en forma plena y total.

I. ES SABER QUE HAY UN MUNDO DESIGUAL

a. Maltrato social

“Y Elcana su marido le dijo: Ana,  ¿por qué lloras? ¿Por qué no comes? ¿Y por qué está afligido tu corazón?  ¿No te soy yo mejor que diez hijos?” 1 Samuel 1:8

“hijos”

Para Ana, los celos y el sentido de “no ser nadie” crearon una mezcla de emociones que estallaron al descargar su corazón ante el Señor. En la época de Ana, el lugar de una mujer estaba ligado a los hijos y su crianza. No había otras posibilidades, dado que una mujer no podía cambiar de carrera y encontrar satisfacción en otra ocupación. En el Antiguo Testamento, hay ejemplos de mujeres que fueron jueces y líderes proféticos, pero son casos limitados y surgieron por un llamado directo de Dios.

En la cultura de Ana no tener un hijo varón implicaba inseguridad en la ancianidad, una mujer sin hijos tenía que vivir con una afrenta, pues se la consideraba maldita por Dios. Esto afectaba su valor frente a la sociedad, su estima propia y su relación con Dios. Ejemplos: Sara (Gén. 16:1, 2), Raquel (Gén. 30:1)

Hoy la desigualdad social afecta a las mujeres, ellas componen la mayoría de la población pobre del mundo. A pesar de que trabajan dos tercios de las horas laborables del mundo y producen la mitad de la comida del mundo, solo perciben el 10% de los ingresos y poseen menos del 1% de las propiedades del mundo. El número de mujeres que viven en pobreza rural ha aumentado en un 50% desde 1975. La Violencia contra la mujer se mantiene en una escala inimaginable a través del mundo y en todas las culturas, mientras que el acceso a la justicia para las mujeres va a menudo de la mano de obstáculos discriminatorios, tanto en la ley como en la práctica. Múltiples formas de discriminación basadas en cuestiones de género y otros factores como raza, etnia, casta, discapacidad, estatus de VIH, orientación sexual e identidad de género, someten a la mujer a la exclusión, pobreza y violencia” Comunicado de prensa del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (08/03/2010)

b. Maltrato familiar

“Y su rival la irritaba, enojándola y entristeciéndola, porque Jehová no le había concedido tener hijos. Así hacía cada año;  cuando subía a la casa de Jehová, la irritaba así; por lo cual Ana lloraba, y no comía” 1 Sam. 1: 6, 7

“irritaba”

Aunque las burlas de Penina tenían la intención de herir, tal vez las peores heridas provenían de aquellos que no tenían la intención de dañar (Ver a otros ser felices y nosotros no poder serlo). Vivir con anhelos no cumplidos le quita a nuestra vida todo sentido de esperanza. Las cosas van de mal en peor cuando enfrentamos no solo circunstancias malas, sino también a personas que hacen insoportable nuestra vida. Esta combinación de sueños no cumplidos y provocación constante desencadenó el llanto de Ana ante el Señor.

II. ES SABER QUE DIOS PUEDE AYUDARNOS

a. A través de la oración

“Y Ana le respondió diciendo: No,  señor mío; yo soy una mujer atribulada de espíritu; no he bebido vino ni sidra,  sino que he derramado mi alma delante de Jehová” 1 Samuel 1:15

“derramado”

El término derramar está asociado con volcar líquidos, como sangre y agua en los sacrificios (relacionar con Lev. 4:3, 12, 18, 25, etc.).También el término se usa en relación con la oración (Sal. 42:4, 5; 62:8, 9; Lam. 2:19), tal vez la clase más íntima de oración, donde se es honesto con Dios al expresar nuestros dolores y temores profundos. Ana estaba absorta en su oración y no era consciente de lo que la rodeaba o de lo que pensaran de ella. Se estaba aferrando a Dios como Jacob a su contrincante nocturno (Gén. 32:26, 27).

En íntima oración Ana hizo la promesa que si Dios la escuchaba y respondía su oración, y le daba un hijo, ella lo devolvería a Dios.

b. A través de la fe

“E hizo voto,  diciendo:…si te dignares mirar a la aflicción de tu sierva… y no te olvidares de tu sierva,  sino que dieres a tu sierva un hijo varón,  yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida…” 1Sam 1:11

“Dedicaré”

Ella dio con fe sencilla, su más preciada posesión a Dios. Es bueno recordar que Ana decidió entregar a su hijo aun antes de que naciera. Después de que el niño fue destetado, lo llevó a Silo y lo entregó al Señor. Ana dedicó un hijo al Señor y fue recompensada con otros cinco. “Y visitó Jehová a Ana, y ella concibió, y dio a luz tres hijos y dos hijas. Y el joven Samuel crecía delante de Jehová” 1 Sam. 2:21

c. A través de promesas cumplidas

“Y Ana oró y dijo: Mi corazón se regocija en Jehová, mi poder se exalta en Jehová; mi boca se ensanchó sobre mis enemigos” 1 Samuel 2:1

“regocija”

Esta segunda visita a Silo fue del todo diferente de la registrada en el cap. 1. En la primera visita Ana suplicó angustiada en favor de sí misma.  La segunda fue un gran canto de alabanza. Como resultado de su plena entrega al Señor, estaba feliz por el privilegio de devolver a su Creador lo que él le había dado. Ella ensalzó a Dios como el autor de la misericordia revelada en su compasión por los desvalidos. No tiene dudas que Dios es capaz de controlar las circunstancias de la historia, así como su propia experiencia personal. Ve su vida desde una perspectiva completamente nueva.

Ana había encontrado que la verdadera seguridad se encuentra en conocer a Dios, que no cambia y nos dice que cada uno es especial y nos asigna valor.

CONCLUSION

En respuesta a la oración, Dios llenó de bendiciones a una mujer que vivía una vida miserable. Ella respondió con alabanza y con fe, entregó a su hijo de vuelta a Dios.

Alfredo Padilla Chávez

Pastor IASD Puente Piedra “A”

5 comentarios

  1. gracias hermanos por este comentacio, Dios los continue bendiciendo

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  2. con el mismo amor que DIOS entrego a su hilo unigenito su mayor tesoro ANA entrego a DIOS su hijo samuel su mayor riqueza, mostrndo al mundo la transformacion que el amor de DIOS hizo en so corazon.

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  3. Muy buen material auxiliar , si con fe nos dirijimos al Señor nos cumplirá cada uno de nuestros deseos, aclaramos siempre que nuestros deseos sean para bien de nosotros Dios los acompañe en su tarea y vida personal Gracias Gracias

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  4. Me gusta en la forma que se hacen los comentarios de la lección,son concisos y efectivos.Traen la escencia, uno los puede entender y levarlos a la clase, y sobre todo a la practica.
    GRACIAS

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  5. gracias hermanospor enviarnos estos comentarios de la escuela sabatica es una forma de entender estos temas, Dios los bendiga

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